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16 diciembre, 2015

Déjame vivir: Capítulo 3: Indicios

Les tomó casi cuatro horas llevar la casa a su estado original. La limpieza incluía desde las paredes hasta pasar el fregón al menos tres veces, pasando por la entrada de la casa y los baños. Ni siquiera se dieron cuenta de que ya había transcurrido el mediodía hasta que se reunieron en el sofá atrapadas por el suelo recién fregado.

—¿Comemos? —sugirió Eli.

—Por favor. Me conformo con algo para picar, no nos pongamos a cocinar ahora.

Esperaron en silencio hasta que el suelo se secó y entonces ambas se dirigieron a la cocina.

—Lo… —Eli titubeó— ¿Lo has vuelto a escuchar? Digo… ¿has oído su voz durante el tiempo que llevas en mi casa?

02 diciembre, 2015

Déjame vivir - Capítulo 2: Explicaciones

Mientras intentaba librarse de la voz de Osmar en su cabeza, volvió a dormirse en el sofá con el sonido de la televisión de fondo. No tardó mucho en despertar nuevamente.

Se levantó del sofá y se quedó de pie mirando a su alrededor, como examinando cada rincón de la estancia. Se aventuró al pasillo y subió las escaleras con precaución. Al final de éstas, se detuvo nuevamente a echar una ojeada. Finalmente, se decidió por abrir la primera puerta, detrás de la cual había una enorme cama y una decoración demasiado sutil y madura para tratarse del dormitorio de una adolescente. Pasó de largo y probó con la siguiente puerta. En efecto, había conseguido dar con su habitación.

Se introdujo deprisa y cerró la puerta con delicadeza, intentando hacer el menor ruido posible. Allí, intentó examinar cada parte, cada elemento. Se acercó al escritorio y se sentó. Allí, cogió una libreta y un lápiz, y escribió la siguiente dirección: Lorena Padilla, calle Flores de Lémur, número veintisiete.

Pasó la página, y se apresuró a escribir:


25 noviembre, 2015

Déjame vivir - Capítulo 1: Vuelta a la realidad

El frío le calaba cada hueso del cuerpo. Gabi abrió los ojos de repente. Estaba tendida bocabajo, tenía la mejilla contra el suelo. Inspiró con dificultad. En un instante todo pasó por su cabeza. Tenía que salir de allí. Se incorporó y miró alrededor, esperando que Osmar no siguiera allí. Buscó el cristal que había sujetado, pero no lo veía. De repente, salió corriendo escaleras abajo y huyó de la iglesia.

Buscó las llaves del candado y cogió la bicicleta. Camino a casa de Eli, se preguntó qué hora sería, qué había pasado exactamente y, lo que más le dolía de todo, por qué Osmar había estado un año mintiéndole para finalmente intentar matarla.

Manejando, se dio cuenta de que le dolía la mano. La miró y, sobre la pintura gris, tenía sangre seca. También sentía una ligera punzada debajo del corazón. Así, le vino a la mente: Osmar le había clavado algo. La bicicleta se tambaleó y Gabi cayó al suelo rodando. Desesperada, se tocó el pecho, buscó una herida, buscó sangre, pero no había nada.

04 noviembre, 2015

Déjame vivir - Prólogo


Prólogo: Es mi noche para vivir

Gabriela salió de la tienda con una bolsa llena de lápices de pintura corporal de color gris y algunos más negros y blancos.

Llevaba esperando esa noche todo un año. Más de una vez se había parado a pensar en lo extraño que era todo, pero rápidamente se olvidaba a causa del enorme deseo que sentía de que aquello ocurriera.

Antes de doblar la esquina de su calle, se bajó la falda remangada todo lo que pudo hasta casi llegarle a las rodillas y se abrochó la blusa hasta el último botón.

—Buenas tardes, señor Gutiérrez —saludó excesivamente cortés a su vecino, que la observaba al caminar desde detrás de la cortina.

«Viejo salido de mierda», pensó. Aún así, le gustaba. Sabía que, a pesar de la vestimenta puritana, con su libido conseguía atraer las miradas de todo el mundo, incluso de alguna que otra mujer.
 
—¡Hola mamá! —saludó desde la puerta al entrar, asegurándose de que su falda no traspasaba los límites permitidos por sus padres.

La madre de Gabriela salió rápidamente de la cocina para evaluar a su hija. Un solo detalle fuera de lo autorizado y tendría que guardar el disfraz de Halloween que venía de comprar para la fiesta de esta noche.