Noto cómo Drew
toma cada respiración lenta y profundamente, tratando de evitar el llanto.
Tiene sus brazos alrededor de mi cintura y me aprieta como si fuera su forma de
desahogo. Para mí, es hasta reconfortante, me gusta. Yo lo rodeo al mismo
tiempo por su cuello, un poco de puntillas porque a pesar de que yo soy bastante
alta, Drew lo es mucho más aún.
¿Debería ser
este el momento de decirle algo? ¿De girar mis labios hacia los suyos? No, Ali,
no. Deja que todo fluya. Su hermana acaba de morir prácticamente, puede que tú
para él solo seas una amiga, un apoyo, y no algo más.
Aún así, giro
un poco mi cabeza hacia él y sumerjo mi nariz en su olor. Nunca había podido
percibirlo desde tan cerca, ni siquiera la noche que me ahogué en sus brazos.
Tenía tantos mocos manando de mi nariz que apenas advertía aroma alguno.