Mostrando entradas con la etiqueta Opiniones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Opiniones. Mostrar todas las entradas

11 septiembre, 2015

Mi decepción con Demi Lovato

  Hoy me salto un poco el guión de la temática de mi blog para hablaros de algo que me indigna, algo que hoy me ha decepcionando profundamente, y es el hecho de que el "concierto" que Demi Lovato tenía previsto para el 16 de octubre ha sido cancelado.



  Personalmente, no puedo decir que soy una lovatic, sino que simplemente soy una fan a la que le encanta la música de Demi y, en particular, su voz. Yo no soy de los que siguen sus pasos diariamente, saben prácticamente qué evento tiene cada día, en qué revista ha salido y todas estas cosas. Pero me encanta ella, por muchas razones.

  Conocí a Demi, supongo que como la mayoría, cuando era una más de Disney Channel. Me gusta, desde el principio, tanto su faceta de actriz como su faceta de cantante. Me gustaron las películas de Camp Rock, me gusta su amistad con los miembros del que era el grupo musical Jonas Brothers pero que al fin y al cabo aún siguen siendo los Jonas Brothers. 



  Cientos de veces he visto el videoclip de La La Land y cantado la canción, al igual que cientos de veces he cantado sus canciones en Singstar. Me he emocionado cada vez que he escuchado las canciones Don't Forget y Skyscraper. He simulado tocar la guitarra en los momentos rockeros de sus canciones.



 Veía Sunny entre estrellas sólo por ella, porque me encantaba su naturalidad para actuar, porque me resultaba súper graciosa y me encantaban sus caras haciendo el tonto. Desde que vi Camp Rock, quise que ella y Joe Jonas fueran pareja, ¡y cuánto me alegré cuando salió la noticia! Al igual que me entristecí cuando vi que rompieron, pero me volví a alegrar muchísimo cuando supe que seguían siendo muy buenos amigos años después.



 Me decepcionó mucho cuando me enteré de sus problemas, pero me sentí orgullosa cuando salió de la clínica, cuando decía en las redes sociales que todo estaba superado, cuando la vi con curvas en lugar de con huesos sabiendo que ella por fin había aceptado su cuerpo y se sentía bien con él.



 Para qué os voy a engañar, tiene un cuerpazo, es guapísima y hasta a mi novio le digo que ella es la única persona en la Tierra con la que tendría una experiencia lésbica en mi vida. Si hasta estoy enamorada de su pelo, de todos y cada uno de los peinados y colores que lleve.



 Me encanta ver sus caídas en directo y la capacidad que tiene para reírse de sí misma. Me gustó cuando supe que era pareja de Wilmer Valderrama. Me gustó cuando colaboró con Cher Lloyd porque también me encanta su música. Me encanta cuando hace covers de canciones de otros artistas y lo parte. Me encanta cada foto que sube a Instagram. Incluso me alegré muchísimo el otro día cuando subió una foto con Selena Gómez y decía que seguían siendo amigas.



  Me encanta Demi Lovato en sí, pero lo que más me ha gustado siempre es su voz y saber que incluso sus directos son buenos. Por eso, siempre he querido ir a un concierto de ella.



  En cuanto supe que venía al CCME, me volví loca buscando a alguien que quisiera ir conmigo, pero nadie quería, así que estaba dispuesta a ir sola. Pero pensé que era mejor idea pagarle la entrada a mi novio para que mientras yo vivía el concierto (y lloraba de la emoción), él lo grabara y fotografiara todo sin yo tener que preocuparme. Y él aceptó desde el principio, a pesar de que no le gusta nada ese tipo de música. Pero creo que hasta él estaba emocionado por verme emocionada. Incluso en el momento en que fui a comprar las entradas, tuve que comprar una que estaba en el quinto pino, la más lejos de todo, pero me daba igual ver hormiguillas, lo importante era escuchar.

  Y me he pasado todo el verano diciéndole a mi novio y a mi madre: "ya mismo es el concierto de Demi, ¡qué ganas tengo!".

  Pero hoy, once de septiembre, a poco más de un mes del concierto, se da la noticia de que no viene. No sé cuáles serán los motivos. Pero estoy decepcionada. Decepcionada con ELLA, con sus promotores y con la industria discográfica en general. Porque parece ser que España no es lo suficientemente buena para que artistas internacionales vengan aquí a dar conciertos. Porque en particular, Demi Lovato tiene un fandom increíble (voy a darme el gusto de mencionar a Taylor Swift también, que es más de lo mismo), que la apoya, que la sigue, que compra sus discos y, todo hay que decirlo, que ha llenado el auditorio para el CCME porque, seamos sinceros, el 90% de las entradas vendidas eran para lovatics. 

  Es muy injusto. Punto. Nos sentimos decepcionados. Esto es lo que un artista valora a sus fans, que lo dan todo por él/ella. Sinceramente, no creo que a Demi le importe mucho el hecho de habernos decepcionado. Total, somos sus fans españoles, tiene millones más en el resto del mundo y además, todos van a comprar sus álbumes, que es lo que les da dinero. 

  Sólo espero, que esta gran ola de decepción lovatic que se está moviendo hoy en España, llegue hasta los oídos de Demi y sepa, que seguramente vaya a vender unos cuantos álbumes menos y que, cuando venga a España en concierto (si es que viene), vamos a ser más de uno los que nos vamos a pensar bien si arriesgarnos a gastarnos el dinero. 

  En fin, mi enhorabuena a Inés, de Demi Lovato Spain, por todo su trabajo y esfuerzo frustrados. Es lo único que puedo decir ante toda esta decepción. 

  P.D.: Sólo espero que me devuelvan mi dinero, porque yo no he pagado para ver a Sweet California. 


04 junio, 2015

Mujeres reales-reales

  Hace tiempo que estoy esperando que alguien escriba en su blog sobre "mujeres reales-reales". Quizá no me entendáis con esta expresión, pero os explicaré de qué va. Últimamente se ha puesto de moda postear en los blogs sobre las mujeres reales, llamadas cariñosamente "gordibuenas", es más, ya hasta se habla de los hombres "fofisanos". ¿Qué es esto? Son dos apodos que identifican a un ser humano real, con una talla real (ni demasiado flaco ni demasiado gordo). Claro, las gordibuenas y los fofisanos son lo más, ya nadie quiere ser hipster, sino gordibuena y fofisano, que es lo que mola. 

  Ahora los chicos quieren ver a chicas sexys entradas en carnes, estar con chicas que "tengan dónde agarrar", que el resto de hombres se deleiten de la envidia observando las curvas de tu chica... pero que, al fin y al cabo, todas tienen una belleza impoluta y un peinado fabuloso. De las decenas de posts que he podido ver hablando sobre las gordibuenas, aún no me he encontrado con gordibuenas con una cara normal y un cabello real y, lo que es más importante, ninguna de las gordibuenas llevaba encima algo más que una lencería sexy semitransparente o, bueno, en su defecto un vestido sexy con un escote de infarto que muestre el abismo entre sus dos pechos, porque claro, están rellenitas y en la mayoría de los casos eso implica tener una buena talla de pecho, que es lo que más le fascina al género masculino heterosexual. Estas chicas también se caracterizan por tener una piel más lisa que el culito de un bebé, sin un gramo de celulitis. Y no olvidemos las famosas "mollas", esas que te parten la barriga en tres pedazos, esas por las que se esconde el sujetador, esas que todas estas chicas gordibuenas no tienen. De aquí saco esta conclusión: que sí, mucha talla real, mucho "yo prefiero una rellenita que una huesuda", pero al fin y al cabo seguimos sexualizando y cosificando la imagen de la mujer. No sé, que digo yo que si me pusieran fotos de gordibuenas vestidas de los pies a la cabeza, sin estar maquillada con la escopeta de Homer Simpson y todas esas cosas, pues entonces me callaba...
  Hablemos pues de los fofisanos. Más de lo mismo, hombres que en lugar de tener una tableta de chocolate entre cuyas líneas restregar tu mano una y otra vez, que tengan un poco de barriguita, una barriga en proceso de ser cervecera pero que "me bebo las cañas justas para no tener barriga de embarazada". Y nada, a esos hombres fofisanos, pues resulta que las mujeres los encontramos sexys porque esos hombres son los más buenos, los que tienen un corazón de oro y no se cuidan tanto porque se preocupan más por el bien de los gatitos callejeros, por decir algo. He aquí el ejemplo de Leonardo DiCaprio como modelo de fofisano, ya todos quieren ser como él y todas queremos que "él" sea como Leo. Ojo al dato, con esa barriguita alimentada de donuts quizá le tendríamos que quitar la parte de "sano" a lo de fofisano. 

  Atención, que no estoy diciendo que los fofisanos y las gordibuenas no puedan existir, de hecho es genial que se tome conciencia de cuáles son los cuerpos reales, de que todo lo que vemos en las revistas y en la televisión sólo existe ahí, en las revistas y en la televisión. Pero es que las personas reales tampoco son estos que nos muestran. Las mujeres reales no sólo son las gordibuenas fundidas en lencería sexy, ¡no! Las mujeres reales son las mujeres delgadas, gordas, semigordas, las que están delgadas pero tienen un kilómetro de caderas, las que están gordas y no tienen pecho, las que tienen acné, las que tienen marcas de acné, las que salen a la calle sin maquillarse y con el pelo al natural, las que les da igual lo que opinen de ellas por su aspecto o las que se cambian tres veces de ropa antes de salir de casa, la bajita, la extremadamente alta, la que tiene una 100 de pecho y sin embargo va con cuello alto, la que tiene una nariz grande, la que no tiene unos labios carnosos y una boca sexy, la que no utiliza pestañas postizas para agrandar sus ojos, la que tiene celulitis y piel de naranja incluso aunque solamente pese 40 kilos... estas son las mujeres reales-reales, y lo mismo digo sobre los hombres.

  Como posdata me gustaría añadir: a todas las mujeres que escriben sobre las gordibuenas insistiendo en criticar a las delgadas, lo siento, no es mi culpa que me hinche a comer magdalenas, helados y chocolate y no engorde ni "patrás", simplemente es mi constitución y yo también soy una mujer real. Espero que entiendas que me molesta que critiques la delgadez.

24 marzo, 2015

El mal uso de la palabra

  Creo que hay un grave problema en la sociedad, a parte de los miles de problemas que ya hay, y es el de hablar de otras personas. No me refiero a hablar de ti, de mí, de mis amigos o de alguien que acabo de conocer, sino a hablar de razas, de etnias, de grupos. ¿Por qué, sino, cuando se habla de alguien como "negro" o "gitano" suena en tono despectivo? No quiero que cuando digo alguna de estas palabras, el que me esté escuchando piense que lo hago con discriminación, porque no, para mí "un negro" es una persona de raza negra, al igual que yo soy de raza blanca y supongo que otras razas nos llamarán a nosotros "los blancos". Y "un gitano" es una persona de una etnia diferente a la mía, y yo puedo hablar de los gitanos como podría hablar de los amish, de indios, de guatemaltecas, de judíos, de cristianos o de mí y de mi familia. Todos somos personas, y me gustaría poder usar todas estas definiciones sin que nadie piense que es un insulto, porque realmente, no lo son.

  Lo mismo ocurre con utilizar cierto tipo de enfermedades como insulto. Por ejemplo, desde pequeña en el colegio he tenido que soportar que compañeras, incluso un profesor, me llamaran "anoréxica" porque mi constitución es delgada. No es mi problema que te joda que, por mucho que coma, no engordo, y que tu manera de desahogarte con respecto a ello sea llamarme "anoréxica", sin pararte a pensar cómo le sentaría a una persona que de verdad padece la enfermedad.

  Y qué voy a decir del término "subnormal" pare definir a personas con una deficiencia mental. Esto ya sí que es el límite. Las personas que creen que es la palabra más adecuada son los que no saben todavía que todos los días de su vida no van a ser perfectos.

  Simplemente, el respeto de unos hacia otros, la comprensión moral y la interpretación correcta de la palabra aún queda muy lejos de nuestra sociedad.


23 febrero, 2015

Reflexión y crítica: 50 sombras de Grey

  ¡Hola bloggers! ¿Qué tal el inicio de semana? Hoy no os traigo nada especial, solo es una reflexión sobre el retrógrado éxito de 50 sombras de Grey. No me voy a referir solo a la película, sino a la novela literaria en general. Creo que es la primera vez que nombre el libro en el blog, y es que según mis principios como mujer y como persona, no me permito ni ver la película. 

  Hasta hace un par de días no sabía de lo que iba, nada más allá de dos personas a las que les va el sadomasoquismo y tras el cual está escondida una bonita historia de amor. Hasta ahí bien. Seguía sin interés en ello, pero aún así lo defendía. Se trata de cultura, ¿qué más da en qué forma sea?

  Pero las opiniones de críticos indignados, así como de amigas que comenzaron a leer el primer libro y lo dejaron puesto que no encontraban fundamento en él, me hizo replantear la defensa que solía hacer por la novela. 

50 Sombras de Grey: el reggaetón de los libros.
  Hace unos días leí un artículo, llamado 50 sombras de Paqui, que me hizo abrir los ojos y me encantó porque incluso tiene sus matices cómicos. Os invito a que lo leáis vosotros mismos, porque merece la pena, pero aquí os hago un resumen de las frases clave para comprender el peligro del éxito de esta novela:

  "...ahí está, es el señor Grey. Su personaje está interpretado por Jamie Dornan, al que conozco por ser el protagonista de The Fall, una serie donde interpreta a un estrangulador que asesina en serie a varias mujeres. Al parecer, al pobre hombre le están adjudicando papeles de acosador sexual, quizás porque al tener una apariencia tan espectacular, los productores sospechan que el target, al ser femenino, será más benévolo y no mostrará el mismo rechazo cuando abuse de mujeres como si lo hiciera Torrente."
—Eres mía —susurra—. Solo mía. No lo olvides.
  "Lo que sí te surge es una incipiente urticaria cuando entiendes que la forma de maquillar el acoso y el control que Grey ejerce sobre Steele va a ser –¿cómo no?– meterlo todo en un fantástico pack con lazo rojo donde se puede leer sin mucho esfuerzo “Amor Verdadero”."

  "Para más inri, ella es una mezcla entre Betty la Fea y Pepe Viyuela: es recatada, virgen, tartamudea, tropieza a menudo y en una ocasión incluso cae al suelo. Grey es algo entre MacGyver y Kennedy: poderoso, rico, exitoso... Es el salvador, el jefe, el piloto de aeronaves y, no lo descarto en próximas entregas, patrón de barco o ministro de Economía en Grecia. Es EL HOMBRE..."

  "En muchos momentos, la ridiculez de la historia es tal que tienes que reírte a tu pesar, como el momento glorioso en el que Grey le dice a ella a qué ginecólogo ir y qué pastillas anticonceptivas tomar. Podríamos resumir 50 sombras de Grey en que es una historia aburridísima sobre el pene de un señor y su firme creencia de que la protagonista ha de someterse a él porque de eso va el mundo."

  Y hasta aquí puedo copiar. Lo que viene entre medias y a continuación es mejor que lo leáis vosotros mismos. En resumen, esta novela dirigida expresamente a mujeres (y digo expresamente porque, aunque haya hombres a los que les guste, la mayoría de ellos tienden a pensar que es absurda), es terriblemente asustadizo su éxito entre las mismas. ¿Por qué? Porque todo el machismo que criticamos las mujeres, la lucha por la igualdad de sexos, y más concretamente, el miedo a la violencia de género, no tienen nada que ver cuando ven (y digo ven, no me incluyo ni os quiero incluir a vosotros) esta película o leen el libro y aún así les encanta, sienten una especie de amor platónico por Grey y por la "historia de amor". 

  No digo que esta historia no pueda gustar, sino que sería conveniente que todas esas mujeres a las que les encanta y les parece un atrayente nuevo "género", no les llevara la ceguera y supieran ver lo que hay detrás de esa historia de amor y se pusieran en el lugar de la chica. ¿De verdad les gustaría que un señor que acaben de conocer, por muy guapo y rico que sea, las acosen apareciendo en los lugares que ella se encuentra y con preguntas que a nadie nada más que a uno mismo le interesan? Eso se ha llamado de toda la vida acoso. ¿De verdad creerían que un hombre que te "acosa" de esta manera, lo hace por amor? No es por nada, pero a mí me pasa eso, y lo que siento es miedo, no atracción. A lo que voy, lo denigrante es que, por la pasión por esta novela, ¿no se estará impulsando al hombre a ser más como el señor Grey, poderoso y manipulador, y a la mujer a ser una tonta, indefensa y confiada de este tipo de hombre, no? Es una reflexión que dejo en vuestras manos.

  *Aclaro: no pretendo desacreditar esta novela y película, sino que sus seguidores vean lo que se esconde detrás de ella y que, aunque les guste, no la tomen como ejemplo en la vida real.