Hace tiempo que estoy esperando que alguien escriba en su blog sobre "mujeres reales-reales". Quizá no me entendáis con esta expresión, pero os explicaré de qué va. Últimamente se ha puesto de moda postear en los blogs sobre las mujeres reales, llamadas cariñosamente "gordibuenas", es más, ya hasta se habla de los hombres "fofisanos". ¿Qué es esto? Son dos apodos que identifican a un ser humano real, con una talla real (ni demasiado flaco ni demasiado gordo). Claro, las gordibuenas y los fofisanos son lo más, ya nadie quiere ser hipster, sino gordibuena y fofisano, que es lo que mola.
Ahora los chicos quieren ver a chicas sexys entradas en carnes, estar con chicas que "tengan dónde agarrar", que el resto de hombres se deleiten de la envidia observando las curvas de tu chica... pero que, al fin y al cabo, todas tienen una belleza impoluta y un peinado fabuloso. De las decenas de posts que he podido ver hablando sobre las gordibuenas, aún no me he encontrado con gordibuenas con una cara normal y un cabello real y, lo que es más importante, ninguna de las gordibuenas llevaba encima algo más que una lencería sexy semitransparente o, bueno, en su defecto un vestido sexy con un escote de infarto que muestre el abismo entre sus dos pechos, porque claro, están rellenitas y en la mayoría de los casos eso implica tener una buena talla de pecho, que es lo que más le fascina al género masculino heterosexual. Estas chicas también se caracterizan por tener una piel más lisa que el culito de un bebé, sin un gramo de celulitis. Y no olvidemos las famosas "mollas", esas que te parten la barriga en tres pedazos, esas por las que se esconde el sujetador, esas que todas estas chicas gordibuenas no tienen. De aquí saco esta conclusión: que sí, mucha talla real, mucho "yo prefiero una rellenita que una huesuda", pero al fin y al cabo seguimos sexualizando y cosificando la imagen de la mujer. No sé, que digo yo que si me pusieran fotos de gordibuenas vestidas de los pies a la cabeza, sin estar maquillada con la escopeta de Homer Simpson y todas esas cosas, pues entonces me callaba...
Hablemos pues de los fofisanos. Más de lo mismo, hombres que en lugar de tener una tableta de chocolate entre cuyas líneas restregar tu mano una y otra vez, que tengan un poco de barriguita, una barriga en proceso de ser cervecera pero que "me bebo las cañas justas para no tener barriga de embarazada". Y nada, a esos hombres fofisanos, pues resulta que las mujeres los encontramos sexys porque esos hombres son los más buenos, los que tienen un corazón de oro y no se cuidan tanto porque se preocupan más por el bien de los gatitos callejeros, por decir algo. He aquí el ejemplo de Leonardo DiCaprio como modelo de fofisano, ya todos quieren ser como él y todas queremos que "él" sea como Leo. Ojo al dato, con esa barriguita alimentada de donuts quizá le tendríamos que quitar la parte de "sano" a lo de fofisano.
Atención, que no estoy diciendo que los fofisanos y las gordibuenas no puedan existir, de hecho es genial que se tome conciencia de cuáles son los cuerpos reales, de que todo lo que vemos en las revistas y en la televisión sólo existe ahí, en las revistas y en la televisión. Pero es que las personas reales tampoco son estos que nos muestran. Las mujeres reales no sólo son las gordibuenas fundidas en lencería sexy, ¡no! Las mujeres reales son las mujeres delgadas, gordas, semigordas, las que están delgadas pero tienen un kilómetro de caderas, las que están gordas y no tienen pecho, las que tienen acné, las que tienen marcas de acné, las que salen a la calle sin maquillarse y con el pelo al natural, las que les da igual lo que opinen de ellas por su aspecto o las que se cambian tres veces de ropa antes de salir de casa, la bajita, la extremadamente alta, la que tiene una 100 de pecho y sin embargo va con cuello alto, la que tiene una nariz grande, la que no tiene unos labios carnosos y una boca sexy, la que no utiliza pestañas postizas para agrandar sus ojos, la que tiene celulitis y piel de naranja incluso aunque solamente pese 40 kilos... estas son las mujeres reales-reales, y lo mismo digo sobre los hombres.
Como posdata me gustaría añadir: a todas las mujeres que escriben sobre las gordibuenas insistiendo en criticar a las delgadas, lo siento, no es mi culpa que me hinche a comer magdalenas, helados y chocolate y no engorde ni "patrás", simplemente es mi constitución y yo también soy una mujer real. Espero que entiendas que me molesta que critiques la delgadez.