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27 febrero, 2017

El frasco de las inseguridades

Se mira todas las mañanas en el espejo y, con suerte, un día a la semana piensa que lo que ve reflejado no está del todo mal. 

Pero por lo general, lo único que ve es su acné y las marcas que éste le ha dejado. Su nariz prominente. Los rasgos de su rostro poco femeninos. Sus colmillos amarillentos. El vello en sus mejillas que, probablemente, sólo ella ve. El cerco oscuro que rodea sus ojos. Sus ojos pequeños y tristes. Sus labios poco expresivos. Y la palidez de su rostro, lo único que no cree que sea algo malo.

Gasta demasiado tiempo al día usando productos cosméticos que sólo son una máscara inútil de lo que ella ve a diario. Una máscara no del todo efectiva, pero que al fin y al cabo, esconde la mayor parte de sus defectos a la sociedad. 

Crema para el acné, corrector para las ojeras, maquillaje para las marcas, dentífrico blanqueador para los dientes, máscara de pestañas para hacer la mirada más grande, colorete para darse un poco de vida...

Así consigue meter parte de sus inseguridades en el frasco.

Se viste y sigue sin gustarle lo que ve. No hay ninguna prenda con la que se siente a gusto. No hay ningún pantalón que no le quede grande. 

Se pone jerséis anchos y largos, para disimular la escasa forma de su figura. Y así se siente un poco mejor.

Se mira al espejo, y se siente preparada para cerrar el frasco y salir al mundo.

Se esfuerza en sonreír y hacer como si nada cuando cree que la gente le mira los hoyos de la cara, la enorme nariz, su fea sonrisa, en lugar de mirarla directamente a los ojos. Después rectifica y piensa que la gente tiene cosas mejores en las que pensar que fijarse en sus defectos físicos. 

Acepta lo que hay. Acepta que no es perfecta, pero que nadie lo es. Y se intenta aceptar tal y como es.

Pero eventualmente llega alguien que se cree con derecho a decirle que está demasiado delgada y que debería comer más, alguien que se cree con la potestad de decirle que está muy pálida o que tiene demasiadas ojeras. Alguien que se cree tan perfecto como para llamarla fea o decirle que parece que tiene la cara manchada.

Y se siente dolida. Y lo único que quiere es no salir nunca de casa, porque por más que intente disimular sus defectos, sabe que la sociedad los está viendo y, a sus espaldas o frente a ella, la critican. Y cree que no importan sus logros, sus buenas acciones ni su personalidad, porque la sociedad sólo la calificará por su físico defectuoso.

Lo que ella no piensa es que si fuera perfecta, si tuviera las medidas ideales en su figura, si vistiera con el mejor estilo, si tuviera la piel totalmente lisa, el tono bronceado adecuado, la nariz respingona, los labios carnosos, los ojos claros, el pelo perfecto, la sonrisa resplandeciente... la sociedad todavía intentaría buscar sus defectos.

Si es tan guapa, no será tan lista.
Yung Cheng Lin

Si es tan guapa, será una creída.

Si es tan guapa, será una puta.

Está muy buena, pero tiene pocas tetas.

Si es tan guapa, es normal que no la tomen en serio. 

No será perfecta, algún defecto tendrá. 

Si es tan perfecta, la sociedad también le sacará defectos.

Palabras como balas. 

El cuerpo un blanco fácil.

Porque la sociedad está hecha para destapar el frasco de las inseguridades de los otros. No importa cuánto te aceptes a ti mismo, porque siempre habrá alguien que te criticará. Pero ninguna persona debe permitirse vivir a base de las críticas de los demás. 

No vale encerrarse y no dejar que el mundo te vea por miedo a lo que digan. No vale dejarse afectar por lo que crees que pensarán de ti los demás. No vale cederle a los demás el privilegio de creerse con derecho a hundirte.

No le sigas el juego a los prejuicios. No te dejes ser víctima. 


24 octubre, 2016

Nos gusto

Nosotros,
comenzando por la incandescencia de tus ojos
que me arde en cada terminación.

Me creas como el fuego al humo con cada respiración
y me rompes y me vuelves a reconstruir con tus besos.

Nos retroalimentamos,
y qué sería de nosotros sin ese circuito cerrado.

Tus labios en mi cuello
sellan el significado entero de una galaxia.

Les damos razón de ser a nuestros núcleos vitales
y cuestionarse el por qué no tendría sentido.

La razón enigmática se encuentra en nuestros abrazos,
cobijo del escape de las respuestas.

La prisión de nuestros dedos entrelazados
deshabilitados para soltarse.

Y el paralelismo del camino que forman nuestros pies
formando dos carreteras que van en el mismo curso.

De arriba abajo,
de cualquier modo.
No tengo modo de explicar
cuánto nos gusto
nosotros.






18 octubre, 2016

Aprende, vive, sé.

Que nadie te regañe por no verte sonreír
Que tus labios no pasen un día sin desprender alegría
Que tus sábanas se te peguen y te levantes con el pie derecho
Y que no temas por tener un mal día si te levantas con el izquierdo

Patea los prejuicios
Diluye las supersticiones
Y ten por seguro que puedes ser feliz si quieres

Que se te marquen las arrugas de tanto reír
Se te nuble la vista de tanto observar
Y se te seque la boca de proclamar tus "gracias"

Saluda, sonríe, ayuda
Y ten en cuenta que arreglarás el día de otros con un simple "hola"

Entiende bien el concepto de amar
Y represéntalo como se merece

Sé aleatorio, con todos sus significados
Llora, porque también se llora de alegría
Y nunca dejes de aprender

Sé tú
Sé aquello que quieres ser
Aunque pienses que es demasiado tarde

Vive, con todo lo que ello conlleva






21 agosto, 2016

Historias de amor que se repiten

Esto lo hago porque te quiero.
Créeme, es muy duro para mí, pero sé que es lo mejor para ti.
Abandonarte así, sin saber a qué manos irás a parar la próxima vez.
Pero es lo mejor. No quiero ser egoísta.
No quiero ser la única persona que haya tenido la oportunidad de disfrutarte.
Me has llevado a lugares mágicos.
Me has hecho vivir momentos únicos.
Me has mantenido en vela noches enteras.
He caído redonda dormida en tus brazos.
Contigo he llorado, he reído, he sentido nuevas sensaciones.
Gracias a ti he conocido a gente increíble.
Aunque también a otras personas no tan buenas.
Me gustaste desde la primera vez que te vi.
Por fuera ya eras maravilloso.
Pero me di cuenta de que por dentro eres mejor aún.
Sabes que siempre que he estado contigo, no podía dejar de acariciarte y olerte.
Ese  olor tuyo que me encanta...
Pero no, no insistas. Estoy tratando de ser todo lo fuerte que puedo.
Tengo la tentación de quedarme contigo, pero no es justo.
No quiero que te llenes de polvo esperando que llegue otra oportunidad.
No quiero que seas inservible.
Quiero que otras personas  te conozcan y se enamoren de ti.
Quiero que se emocionen con tus historias.
Que te acaricien, que te huelan.
Que te lean.
Quiero que otras personas también tengan la oportunidad de leerte.

Pensándolo mejor, te dejaré en mi estantería y recomendaré a tus gemelos.


27 mayo, 2016

Esquivando la negatividad

Hoy llevan resonando en mi mente unas palabras una y otra vez

Como cuando te dicen "ya no te quiero", o "estás despedido"

Unas palabras semi-trágicas que no he podido soportar

Me han hecho llorar

Mamá me ha dicho que no me preocupe

Papá me ha dicho que ya llegará mi momento

Pero yo no he podido dejar de lamentarme

¿Y si el momento era éste?

¿Y si el tren ha pasado para no volver?

Y así es como en un día soleado he llevado una nube gris sobre mí

Sin dejar de repetirme que la oportunidad ya se fugó

Sintiéndome inútil, sintiendo que nunca alcanzaré la cima

Pero entonces he sabido de otras malas noticias

Noticias ajenas, que no me hacen llorar directamente

Noticias mucho peores que, por no ser personales, no me afectan tanto

Y he pensado que siempre va a haber alguien que esté peor que yo

Y que si yo no soy capaz de superar lo mío, no voy a poder ayudar a superar los problemas ajenos

No es el fin del mundo, aunque así lo sienta

No puedo quedarme estancada a mitad de la escalera

Porque el resto de escalones están ahí, esperando para ser alcanzados

Y quizás yo sea un pilar fundamental para tirar de la pesadez de otros problemas

Para ayudar a otras personas a superar sus problemas

Para coger a otros de la mano e invitarles a ser fuertes

Así que, finalmente, he puesto un pie en el siguiente escalón

Y me he dicho a mí misma que no me puedo dejar influenciar por un día negativo

Porque un día negativo, puede tener consecuencias negativas en el mañana

Y la vida ya es suficientemente negativa a veces como para que nosotros nos dejemos llevar por más negatividad. 





08 marzo, 2016

Sigamos escalando

Podrían llamarnos los mejores escaladores de esta montaña. Hemos caído tantas veces que perdimos la cuenta, pero a los cuervos les duele más que siempre hayamos remontado. Se encargan de cortar nuestras cuerdas, de tapar las cuevas en las que nos podríamos refugiar, pero nada importa mientras tú tires de mí, y yo de ti. Sé que a ellos solo les importa nuestra caída, y luchan mediocremente para conseguirla, pero no saben que tú y yo siempre encontramos una nueva piedra en la que apoyarnos y continuar subiendo. Estamos a punto de alcanzar la cima y no podemos dejar que nos lo impidan. Allí arriba demostraremos lo fuertes que somos juntos. Solo sigamos subiendo, sigamos haciendo el trabajo duro, sigamos superando sus trampas despiadadas. Siempre habrá un camino por el que seguir subiendo, solo si no dejamos que nos venzan. Solo si no dejamos de creer que allí arriba, juntos, los abatiremos.


04 marzo, 2016

Alameda

 

 La primera baldosa de la parte sureste del parque de la Alameda tiene grabado nuestro primer beso. Tuvo que ser justo allí, cuando yo ya había pisado la segunda baldosa pero tú, cogiéndome del brazo y pegándome un tironcito que me hizo retroceder dando media vuelta, me devolviste a la primera baldosa contigo, y me besaste. Esa primera baldosa abrió la veda para construir un camino juntos. Un camino invisible que parte de Alameda y transcurre por lugares lejanos, que puede llegar hasta sitios recónditos y abrirse como dos carreteras paralelas para volver a juntarse. Un camino que lleva la magia del primer beso. Un camino que, honestamente, desearía que acabara al pie de nuestras tumbas. Por favor, no dejemos que nadie más pise nuestro camino, no dejemos que desaparezca, no perdamos la magia de Alameda.   





23 enero, 2016

Porque la vida es bella

  Hoy no, no vengo a hablar de amor otra vez, sino de la vida. Porque sí, porque es maravillosa aunque nos la pinten mal. Porque a pesar de que en casa hayamos tenido que apagar los calefactores y sacado las mantas del armario, estamos aquí sentados frente a un ordenador y eso, eso es mucho de agradecer, al menos todavía tenemos un techo en el que cobijarnos. Porque aunque esto pueda ir a peor todavía, podemos reaccionar antes de permitirlo, nada es un caso perdido hasta que uno mismo no lo da como tal y, en esa situación, el caso perdido es uno mismo.
  Porque la vida es maravillosa pero no la sabemos apreciar. Nos quejamos de lo poco que hay que hacer sin saber que hay mil lugares vacíos para visitar. Creemos que lo bonito está allá fuera, en Sevilla, en Barcelona, en París, en Nueva York, pero ni siquiera estamos disponibles a descubrir lo que tenemos al lado.
  Porque ya solo existen las tiendas y las tarjetas de crédito, y no nos acordamos de que también tenemos nuestras manos, un lápiz y un papel para dibujar la más bella dedicatoria. Porque recurrimos antes a un cigarro que a un beso, a una botella de alcohol antes que a un abrazo. Porque utilizamos nuestros dedos más para teclear que para pasar las páginas de un libro. Porque ya no olfateamos ese olor a libro nuevo.
  Porque ya nadie va a regalarte ese CD grabado con sus canciones favoritas, ni tú tampoco lo harás. Porque nadie se presentará en tu puerta con una rosa sin avisar, ni tú tampoco lo harás. Porque valoramos mejor conducir hasta el centro comercial que coger una bicicleta y perdernos en un bosque. Porque no tenemos dinero para salir a cenar con un amigo, pero sí tenemos para el paquete de tabaco y para los cubatas del fin de semana.
  Porque nos quejamos, nos quejamos y nos quejamos, muchas veces sin  tener derecho a hacerlo, y otras muchas sin luchar por eso que reclamamos. Porque siempre queremos más, sin saber que tenemos cosas que no recordamos que tenemos. Porque no pensamos en aquellas personas que es verdad que no tienen nada. Ya ni somos capaces de dar un bocadillo a un necesitado, ni poner un plato de comida a un gato abandonado. 
  Porque tenemos que hacer lo posible por que todo esto cambie, para que la sociedad sea la que queremos que sea, la que debería ser y no es. Porque la vida se ha vuelto así de complicada sin darnos cuenta de que hemos perdido la naturalidad de los momentos, de los regalos, de los encuentros, las relaciones y las conversaciones. 

19 enero, 2016

Nuestro talento se escabulló a través de las redes sociales

De pequeña apuntaba maneras... para ser artista. Bailaba, cantaba, daba clases de guitarra, dibujaba, escribía e incluso hacía teatro en el salón de casa. Bajo mis pies estaba la posibilidad de que algunas de esas puertas se abrieran para mí. Sé que lo hacía bien, en más de una ocasión me vi recompensada con premios y con elogios de los adultos, ya fuera un jurado, profesores o mi propia familia.

Poseía una vívida imaginación, que transformaba mis pensamientos en dibujos acompañados por textos que les daban vida. Tenía un don especial para bailar y para tocar la guitarra, todo lo aprendía deprisa y con ganas. Podría haber escogido cualquiera de estos caminos.

Entonces llegó la adolescencia, la época de la infinita necesidad de querer ser mayor e independiente, cuando era más importante tener una tarifa gratis para mandar mensajes a tus amigos que cualquier otra cosa y, así, el móvil pasó a ser uno de mis hobbies principales. Todas mis aficiones que tuve desde pequeña fueron pasando a un segundo plano, a un tercero... hasta que ese plano dejó de existir.

Tras el salto a la adolescencia, llegó el momento en el que tener Internet en casa era prioritario y empezó a llegar a todos los hogares. Luego estaba Messenger, cuando mi cometido primordial era tener el mejor estado, conectarme y desconectarme para que al chico que me gustaba le apareciera el cuadrito de "Inma está en línea", y mandarle zumbidos a mi mejor amiga cuando le decía que me había desconectado y vuelto a conectar mil veces pero Juanito seguía sin hablarme, y ésta no me contestaba.

El paso fatal fue la llegada de Tuenti, un abanico de posibilidades para dejar de tener una vida semi-privada y para saber todo de todos, y Twitter, al que le viene el icono que ni pintado. Un pajarito, sí, me lo ha dicho un pajarito, y resulta que el pajarito somos nosotros mismos piando nuestras penas e indirectas en la dichosa red social. Bueno, después ya nos modernizamos y pasamos a Facebook, porque Tuenti era demasiado cani, pero resulta que con Facebook tenemos menos privacidad aún.

Y qué decir de Whatsapp...

Ahora, el tiempo se me va en ver cómo pían los demás, mientras miro mi muro de Facebook y le contesto a la pregunta de "¿Qué estás pensando?" como si al mundo le interesara realmente lo que estoy pensando, y mientras veo los dos ticks azules en Whatsapp pero me desquicio porque han pasado diez minutos y aún no me ha contestado.

La verdad, es que yo tenía talento, tenía muchas oportunidades abiertas ante mí, solo tenía que escoger una. Pero estoy aquí, sentada en el sofá, escribiendo mi frustración con las redes sociales mientras en mis pestañas tengo abiertos Facebook y Twitter y mientras no puedo evitar echarle un vistazo al móvil cada treinta segundos para ver si tiene la lucecita encendida. Lo peor de todo, es que ya no sé bailar ni tocar la guitarra, ni tampoco dibujar, ya no me gusta el teatro y no tengo talento para escribir.




02 agosto, 2015

Música

Cada mañana piso el suelo con el pie derecho. Comienza un nuevo día al que trato de ponerle energía. El calor me desvanece, no tengo las fuerzas suficientes. Siento que va a ser otro día más, lo mismo de siempre. El proceso se repite. Pie derecho, pie izquierdo, avanzo sin sentido. Un ritmo resuena en mi cabeza, siempre algo pegadizo, a veces incluso pesado. Entonces me doy cuenta de que lo necesito. Eso sin lo que no podemos pasar ni un día. Que nada lo pare, que siga sonando. Le doy al play, subo el volumen. Cuanto más alto, mejor me siento. Me evado del mundo, sólo siento las notas, el boom continuo. No quiero que esto acabe, es lo mejor del día, lo que lo hace más ameno. Lo que más emociones me hace despertar, la música.


19 junio, 2015

PROMETO

Prometo bañarme en el mar aunque el agua esté congelada, porque no todos los días se tiene el privilegio de visitar al gran azul.

Prometo levantarme cada día con entusiasmo y energía para afrontar productivamente cada hora, minuto y segundo.

Prometo cumplir los objetivos que me marco a corto plazo, Es la única forma de conseguir mis metas a largo plazo.

Prometo valorar lo que tengo. Prometo no enfadarme por no poder comprarme un bikini nuevo este verano. Al fin y al cabo ya tengo mucho más que lo que pueden tener muchas otras personas en el mundo, y eso es suficiente.

Prometo ayudar siempre que me sea posible, aunque no tenga ganas.

Prometo dar lo mejor de mí misma para contribuir a conseguir una vida más justa y un planeta más feliz.

Prometo cuidar cada animal y cada planta que se interponga en mi camino. Y esto no me cuesta prometerlo.

Prometo disfrutar de los cinco sentidos que aún tengo el privilegio de poseer. Prometo leer mil libros, escuchar mil canciones, dar un millón de abrazos, disfrutar del peculiar aroma de cada cosa y saborear cada uno de "sus" besos.

Prometo viajar siempre que pueda. Prometo enamorarme de cada paraíso que nos regala la Tierra.

Prometo reír, gritar, soñar. Prometo que ni si quiera me aguantaré las ganas de llorar.

Prometo escuchar más de lo que hablo. Prometo aconsejar más de lo que mando.

Prometo apreciar los colores de la vida.

Prometo alegrarme de las alegrías de mis enemigos. Aunque esto me cueste.

Prometo recopilar un billón de buenos recuerdos.

Prometo cumplir todas estas promesas.



19 mayo, 2015

Pero te quiero

  Te quiero. Te quiero. Te quiero. ¡Te quiero! Ni lo he meditado. Simplemente, lo pensé, lo pensé una vez, y luego otra, y ni me pregunté si era real. Pero hasta estuve a punto de decírtelo. Entreabrí los labios, cogí aire, la punta de mi lengua tocó mis dientes, pero el sonido se desvaneció cuando me di cuenta de lo que estaba a punto de hacer, cuando recordé que no debo cometer errores y que no debo asustarte. Pero te quiero.



12 mayo, 2015

Amor y amistad

  Quiero tirarme en sus brazos para lo bueno y para lo malo. Me gustaría no tener ningún pudor en contarle todo, sobretodo cuando estoy mal, y que me consuele. Pero no quiero aburrirlo, ni que piense que soy una quejica. Sólo... sólo quiero que sea mi amigo, mi amigo al igual que es mi "enamorado".


28 abril, 2015

Que me quiera

  Final, definitiva e indudablemente estoy enamorada de él. Y él de mí. El hecho de que solo podamos dormir, tan solo dormir en la noche, y aún así quiera que me quede con él. Que pasemos toda la noche abrazados, que no me suelte. Que me bese delante de los demás. Que me acaricie, que me dé besos en las mejillas, en el cuello, en los hombros, en las manos... Que lo descubra mirándome justo al despertarme... Todas estas cosas son las que me dice que él siente algo por mí.


17 abril, 2015

Miedo al miedo




  A veces tengo miedo, miedo de muchas cosas. Tengo miedo de que llegue un día en el que te des cuenta de que no soy para ti. Tengo miedo de que llegue el momento de que yo piense que no te quiero. ¿Por qué iba a dejar de quererte? A tu modo, eres perfecto para mí y, aunque sé que no somos perfectos, en el fondo sé que me completas al cien por cien. Ese miedo... no sé cómo tomármelo. No sé si es el miedo de que me hagas daño o, peor, el miedo de hacerte yo sufrir. Tal vez ese miedo esté provocado por el temor de que nos dejemos de querer, o simplemente puede ser porque forzamos nuestro sino y no estábamos destinados. Ese estúpido, absurdo sentimiento que de vez en cuando me hace temer al miedo, sin realmente tener una razón para temerlo, si la realidad es que te tengo y me tienes, y eso es lo que importa. 

02 febrero, 2015

Un lunes no tiene por qué ser un mal día


  Hoy me siento lo suficientemente motivada para comerme el mundo, si es que el mundo se puede comer. Siento que mis pies avanzan con frenesí, a mi mente casi no le da tiempo a mandarle los estímulos de movimiento. Quizá no sea un día soleado, es más, es de nuevo lunes, pero eso no me impedirá hacer de mí una persona admirable. Quiero que acabe el día y acostarme con una sonrisa que continúe mientras duermo. Quiero dejar hecho todo lo que puedo hacer hoy, y quizá eso sea la causa de que mañana pueda dormir cinco minutos más y que aún así vuelva a ser un día laborioso. Quiero que, si alguien siente decepción por mí, cambie totalmente de opinión. Y quiero, sobretodo, ser feliz, vivir en un entorno radiante y crear un mundo optimista.


  ¡Buenos días! O buenas tardes... o lo que quiera que sea ahora mismo para quien esté leyendo mi entrada. ¿Qué tal vuestro lunes? Espero que os hayáis levantado más animados que este gracioso gatito y aprovechéis al máximo el día de hoy.


  No olvidéis que esta semana relanzo mi blog. En el lateral derecho tengo una agenda semanal. La sección de mañana martes me la tengo que saltar por el momento, aunque aprovecho para invitaros a empezar a leer mi novela, haciendo click en la pestaña de arriba "Lágrimas sobre mi guitarra". La próxima entrada de esta semana será la del miércoles, en la que reseñaré una serie, Skins, y aunque ya la hayáis visto, me gustaría que me dierais vuestra opinión sobre la entrada o al menos sobre la serie e intercambiemos pensamientos :) 

¡Feliz semana!



31 diciembre, 2014

Pobre 31 de diciembre

¡Feliz último día del año 2014! 

Todos los 31 de diciembre son días de caos, de organización, de compras... es un día que estamos deseando que acabe para empezar el nuevo año, con nuestros nuevos cambios y retos. 

¡Pobre 31 de diciembre! 

Vamos a quererlo un poco más, vamos a dedicar este último día del 2014 haciendo lo que nos gusta, como todos los días, y hagamos que el 2014 acabe con un sabor dulce, dispuestos, no a cambiar para el próximo año, sino a mejorar. 


Vamos a dedicarnos un rato para nosotros mismos. 

Vamos a pensar lo bueno de este año, y vamos a hacer de lo malo, lo bueno para el 2015. 

Vamos a pensar que el 2015 será igual, pero mejor, que nada está perdido y que si un problema no tiene solución, tiene escape. 

Vamos a sentarnos a olisquear por última vez en el 2014 el olor a libro que tanto nos gusta, para volver a hacerlo mañana. 



Vamos a aprender a valorar las cosas que nos benefician y ni nos damos cuenta de que lo hacen. 

Vamos a pararnos a escuchar esa canción que nos trae tantos recuerdos de este año que está a punto de acabar. 

Vamos a meditar cómo queremos empezar el 2015, y que no sea con resaca, sino con la sensación de que tenemos una nueva oportunidad. 

Vamos a aprender a disfrutar de la oportunidad de vivir cada día.

Feliz Año Nuevo, pero sobre todo, feliz 31 de diciembre.






24 diciembre, 2014

Un año más

  ¿Dónde quedaron esas grandes cenas familiares, llenas de juegos, villancicos, bailes y risas? Ya no sólo faltan los que se fueron allá arriba, sino que ni siquiera vienen los que pueden. Ya no hay miles de platos sobre la mesa, se han reducido a la mitad, gracias a esta crisis que nos está ahogando. También tendré que volver a repetir vestido por cuarta vez este año, pero qué más da, ya ni nos molestamos en echar fotos, parece que no queremos tener recuerdos de estas pobres citas. Las veintitantas personas de antes se han reducido a ocho. A lo mejor ya no nos podemos hacer regalos, ni tenemos comida tan abundante como antes, y más de uno repite modelito, pero lo importante es que tenemos un techo bajo el que reunirnos, que tenemos un traje exclusivo para la fecha, que tenemos al menos un plato de comida y que nos congregamos para la ocasión. Dentro de los pobres, somos los más ricos. Sólo desearía que algún día esto cambiara, ser como esas hipócritas personas que tienen el triple de comida de la que les cabe en el cuerpo, que se llenan de regalos y que se pueden permitir ir a la peluquería para la noche de hoy. Y no, no es para ser hipócrita como ellos, es para poder poner un plato de comida a ese perro abandonado de la calle, para llenar de abrigos a los necesitados y darles un plato caliente, porque mi mayor felicidad de estas fechas estaría en que todos las viviéramos por igual.

20 diciembre, 2014

¿Me concedes este baile?





  ¿Bailas conmigo? Si aceptas mi mano, sabes que me haces la más feliz del mundo. Un paso a la izquierda y luego otro a la derecha, pero siempre unidos siguiendo el mismo camino, sin romper el ritmo. Mi mano alrededor de tu cuello y la tuya en mi cintura, como queriendo decir que no nos dejaremos escapar nunca. Tus ojos frente a los míos y con tan solo una mirada, saber qué es lo que necesitamos hacer a continuación. Contagiarnos la risa mientras bailamos bajo las notas del viento. Hacer de cualquier momento, un momento perfecto contigo. Así que, ¿quieres bailar conmigo?










13 diciembre, 2014

El primer beso

  ¿Por qué, si no hay beso en la primera cita, entendemos que no fue como esperaba? No nos basta con un "volveremos a quedar, te lo prometo", porque de eso deducimos que es una forma de despedirse hasta nunca. Ya ni nos fiamos de las miradas, no sabemos reconocer sinceridad a través de las pupilas, porque esta sociedad se ha vuelto superficial y buena actriz.
  Hoy una cita no es para continuar conociendo al otro, es solo para besar sin sentido y sin amor y, os diré una cosa, pero del primer beso sin amor rara vez hay un segundo con amor, ni un tercero, ni un cuarto...
  Por eso propongo una cosa: hagamos esperar el primer beso. Porque hacer esperar ese primer beso es lo más mágico del mundo, porque se acumulan las ganas y cuando llega es más mágico y más sincero, porque hay menos posibilidades de arrepentirse después y porque el recuerdo será mucho, mucho mejor.